En el momento en el que Tim Berners Lee inventó la World Wide Web, se inició una nueva era en la historia de la comunicación. A partir de entonces, los periódicos tradicionales escritos han intentado competir con éxito para algunos contra los grandes sitios web, como Yahoo, que actuaban como almacenes de información.
Desde ahí, han ido haciéndose hueco en este nuevo universo. Pero, ¿ha sido todo progreso?
Internet se sustenta principalmente en los pilares de la interactividad y la inmediatez, pero además tiene otras muchas características que van en detrimento de la confianza y el trato personal y nos hacen plantearnos el futuro de dicho medio. O, lo que es más importante ¿se extinguirá en un futuro? ¿Qué pasará con otros medios de comunicación? ¿Desaparecerán? ¿Nacerán otros?
Son millones los vídeos que circulan por la red los que intentan buscar una respuesta de la cuestión anteriormente planteada. Muchos de ellos, por poner un ejemplo, el que se esconde bajo el título de MS Office Labs 2019, creen que la comunicación será posible gracias a la ley del mínimo esfuerzo, a la digitalización de la vida.
La vagancia, el sedentarismo… La generación de finales de los 80 y principios de los 90 está totalmente acostumbrada a leer la pantalla del ordenador, a ver la televisión y a usar su PDA, por no mencionar a los que pasan de la Playstation a la PSP o los que prácticamente ni ven la luz del sol. Incluso, a muchos adultos, les resulta costoso pasar las páginas del periódico. ¿Hasta dónde vamos a llegar?
Si se cumplen las previsiones que numerosos teóricos y expertos en comunicación han ido realizando a lo largo de los años, se producirán cambios en la publicidad, en la educación, en el ámbito económico y muchos periódicos escritos desaparecerán en favor de la prensa digital.
El encanto que tiene hoy en día pasar páginas y páginas de mismamente una revista, se evaporará: tendremos absolutamente todo a nuestra disposición con un solo click, o, moviendo un dedo sobre una pantalla virtual y transparente. ¿A qué atenernos entonces?
En ocasiones, dan ganas de volver la vista años atrás y de tratar de vivir como lo hacían antiguamente nuestros padres y abuelos. Cuando sólo existía la máquina de escribir o se enseñaba caligrafía. Pero lamentablemente, ahora todo avanza demasiado deprisa y aún así, siempre quedará algo por inventar…
A expensas de saber qué pasará en un futuro y si de aquí a unos años ustedes podrán estar leyendo este artículo, por el momento, cabe tener en cuenta el papel y la función que desempeñan las bitácoras. Su uso y aplicación es aún desconocido en muchos ámbitos, pero también es algo que los periódicos están comenzando a tener en cuenta. Quién sabe, igual en un futuro…
